The Strokes, ‘Comedown Machine’ track por track por NME (en español)

Nunca estás seguro qué esperar de The Strokes por estos días  Después de la espera de cinco años para  “Angles” los neoyorquinos han grabado su seguimiento con poco ruido, aparentemente tratando de compensar todo el tiempo perdido, dan un mal paso lanzando ‘One Way Trigger’, un regreso extraño con una canción inimaginable  Lo mismo ocurre con cierta inquietud al acercarse “Comedown Machine’, un álbum que al mismo tiempo albergan esperanzas y profundas reservas. ¿Qué se puede esperar? Bueno, continuemos leyendo…

2013TheStrokesPA-3734757210113

 

Tap out

Primera advertencia: en líneas generales, ‘Comedown Machine’ es probablemente el album de The Strokes que suena menos a ellos. Eso va a ser notado de manera instantánea por todos los que esperan un retorno a la estética de los dos primeros álbumes, pero en cuanto a integridad artística (léase: el amor de Julian por los sintetizadores), han avanzado y “Tap out” es una prueba de que esto no tiene por qué ser algo malo. Abriendo con un incongruente paroxismo de guitarras de 6 segundos, la canción pronto se establece en una versión más suave del tintineante ritmo de ‘Don’t Stop Till You Get Enough‘ mientras Julian (en un tono más alto y más chillón que lo usual) sigue sonando de manera tranquilizadora como  Holden Caulfield poniendo en movimiento con “Even though I really like your place/ Somehow, we don’t have to know each other’s name.”

All the time
Descrita por la estación de radio que trajo las noticias de su existencia como con un sonido “clásico Stroke”, All the time es de hecho la mayor y más reluciente canción del album y que va a hacer que quieras desenterrar esos viejos jeans desintegrados del 2002. Desde la manera en que colapsa en movimiento con un repentino sacudón percusivo, hasta el serpenteante solo de guitarra de Nick Valensi, a la inconfundible sensación de “Room on fire” que recorre la canción, esto es rock and roll como sólo The Strokes pueden hacerlo. Aunque la mejor parte es la letra que parece burlarse del tortuoso proceso creativo de la banda: “All the time that I need is never quite enough, all the time that I have is all that’s necessary”.

One way trigger
Bueno, es ciertamente… diferente. Dada la tóxica crítica con la que se encontró, vamos a adelantarnos y a asumir que les aliviará saber que OWT no es la prueba de fuego de Comedown Machine. Siendo honestos, no terminamos de entender el odio que recibe, claro, no es “Strokes vintage” y el teclado A-ha es un poco desconcertante, pero después de unas escuchadas empieza a gustar. Dicho esto, escuchar al hombre que escribió “Barely legal” cantar sobre lo difícil que es encontrar al perro adecuado para su acogedor enclave suburbano sólo sirve para recordarte que el tiempo se burla de todos nosotros.

Welcome to Japan
Es una canción bien funk; sí, sabemos lo que están pensando, que debe ser horrible, pero es muy divertido, con un bassline daft y elástico de Nikolai. Green Day recientemente intentó algo similar y se rieron de ellos, pero The Strokes parecen extrañamente adecuados a ello. La canción mantiene a todos los miembros ocupados, mientras Julian, demandando saber “What kind of asshole drives a Lotus?”, está en un modo bien sardónico.

80’s Comedown Machine
Desde el momento en que escuchás la batería con eco de Fab sabés que algo está en marcha. Efectivamente, el mellotron no se queda atrás, haciendo ese sonido fantasmal a lo ‘Strawberry Fields’ que parece ser el único propósito del instrumento. Entonces los murmullos magullados de Julian se agregan a la mezcla. Y todo es un poco… extraño, lo que parece ser un tema en el disco ¿no? Aún así, hay algo raramente hinótico en esta canción. Como su protagonista, quien confiesa que “It’s not the first time I’m watching you passing by…“, se mantiene en el fondo casi desapercibida, solo revelándose con el tiempo y después de escucharla muchas veces.

50/50
Con sus 2:45, es la canción más corta del album, así como la más ruidosa e inquietante, construida alrededor de un enroscado riff garage-rock que te hace pensar en Von Bondies. Parece que se va a convertir en una de las favoritas en vivo, y posiblemente un futuro single, tiene la misma ferocidad e intensidad con que fue bendecida Reptilia.

Slow Animals
Es una canción un poco “meh”. A la mitad parece perder un poco de fuerza, y después de un breve intervalo de rascarse la cabeza decide que otro estribillo va a ser el remedio para lo que la aqueja. Pero, tristemente, se equivoca. Hay una frustrante falta de propósito o de urgencia caracterizada por las letras medio susurradas de Julian: “You don’t have to be so loud/ Everyone can hear you in this whole damn crowd”.

Partners In Crime
¿Saben qué amo de esta canción? El hecho de que cuando se escucha con unos buenos auriculares podés concentrarte en la guitarra de Albert Hamond Jr., que parece no detenerse nunca. El hombre debe tener pistones por antebrazos. La canción en sí misma no parece tener mucho sentido al principio, con su guitarra sci-fi y sin un estribillo reconocible para orientarse, pero, como parece ser el caso en Comedown Machine, después de un tiempo empezás a encontrarle el sentido.

Chances
Al parecer la composición fue más grupal esta vez, sin embargo tanto Angles como CM recuerdan a Phrazes. Chances, como Games, es una de esas canciones que se aventuran un poco en el chillwave, de ritmo lento, mayormente electrónica y que no se siente como “The Strokes”. “I waited for you, I waited on you, but now I don’t” canta Casablancas en ese nuevo falsete al que se volvió aficionado.

Happy Endings
Otra que suena medio funky, con más guitarras que suenan como teclados (The Strokes son maestros de este truco particular) y la voz de dos pistas de Casablancas (una baja, otra alta), implorándonos: “Say no more, just get it all off your chest“. Si tenemos una queja para esta canción es que, a pesar de durar casi tres minutos, se siente un poco corta.

Call It Fate, Call It Karma
Honestamente, no estoy seguro de cómo llamar a esto. ¿Recuerdan I’ll try anything once, Julian cantando confuso sobre un piano eléctrico? Bueno, empieza siendo algo entre eso y Call me back, pero también tiene algo misterioso, con un bajo punteado como motivo de piano, una guitarra Alvino Rey y un crujido de fonógrafo. Nunca creí que diría algo así sobre una canción de los Strokes, pero suena como una canción de los ’40s.

Fuente NME traduccion,  The Strokes Argentina

Acerca de indiegraphics

the strokes and another drugs

Publicado el 7 de febrero de 2013 en Datos, disco y etiquetado en , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Personalmente, si bien es diferente el estilo que se dejó ver en la revelación de One Way Trigger, creo que la canción es muy buena. Realmente la amo.
    All the time sí que recuerda la música garage con la que los conocimos, y eso podría ser señal de un disco poco definido, ni Room on fire, ni Angles. Algo mixto, diferente, que tenga de los dos un poco.
    Estoy impaciente por escucharlo!

  2. Hay track por track también de otros discos o únicamente de Comedown Machine??

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: